El Senado llegó a un acuerdo por unanimidad en la madrugada de este viernes para poner fin al cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), que se ha prolongado por más de un mes, y financiar a la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), cuyos empleados habían trabajado sin pago durante varias semanas.
El esperado acuerdo en el Capitolio, al que los senadores llegaron a las 2:40 a.m., no incluye fondos para operativos de inmigración y deportación, y enfrenta un futuro incierto en la Cámara de Representantes.
La votación maratónica se da horas después de que el presidente Donald Trump anunciara que firmaría una orden para pagar de inmediato a los agentes de la TSA.
El cierre parcial comenzó el 14 de febrero, cuando los legisladores no lograron un acuerdo para financiar el DHS. Agentes de la TSA —clasificados como trabajadores esenciales— han trabajado sin salario durante uno de los periodos de viajes más concurridos. Más de 400 empleados de TSA han renunciado desde que inició el cierre y la tasa de ausencias alcanzó un máximo de 11.76% el domingo, según el DHS.
Viajeros en todo el país han enfrentado largas filas en los puntos de control de seguridad, con esperas de hasta cuatro horas en algunos aeropuertos. En respuesta al caos, el presidente Donald Trump desplegó agentes de ICE el lunes para asistir a la TSA en los principales aeropuertos, incluidos el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York y el Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago.
Los agentes de ICE no fueron afectados por el cierre, ya que la agencia recibió $75,000 millones en fondos a través del paquete legislativo de Trump, conocido como el “One Big Beautiful Bill”.
Una vez que el DHS vuelva a funcionar en gran medida, los republicanos intentarían usar el proceso de “reconciliación”, que evita el filibusterismo, para financiar el resto de ICE y aprobar partes limitadas de la Ley SAVE America, un proyecto de ley electoral que es una de las principales prioridades de Trump.
Un funcionario de la Casa Blanca dijo a NBC News que las conversaciones continúan, pero que parece ser una solución aceptable.
El plan necesitaría la aprobación de los republicanos en la Cámara de Representantes, quienes tienen una mayoría estrecha, antes de que la TSA pueda volver a operar con normalidad. Algunos conservadores ya han expresado escepticismo en línea, pero el respaldo de Trump, si lo otorga, podría ser clave para asegurar el apoyo necesario para aprobarlo.
Los demócratas están abiertos a la propuesta de los republicanos, pero no están listos para respaldar el plan hasta ver el texto específico, dijo una fuente familiarizada con las negociaciones.
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