Hace casi exactamente un mes, el enviado especial de Estados Unidos Steve Witkoff y Jared Kushner se reunieron indirectamente con los iraníes en Ginebra mientras el Gobierno de Trump seguía afirmando que la diplomacia era su opción preferida. Dos días después, Estados Unidos e Israel lanzaron su guerra contra Irán.
Ahora, Estados Unidos vuelve a buscar el regreso a las conversaciones después del cambio de postura del presidente Donald Trump el lunes, cuando anunció que los dos países estaban negociando el fin del conflicto, pero hay obstáculos significativos en el camino de vuelta a la mesa de negociaciones pese al optimismo público expresado por la Casa Blanca.
Aliados del Golfo y europeos están observando de cerca y cada vez más preocupados por la falta de impulso hacia negociaciones para poner fin al conflicto o incluso para establecer un alto el fuego, dijeron a CNN múltiples fuentes.
Aunque hay iniciativas en marcha para organizar una reunión entre las dos partes, las fuentes dicen que es poco probable que dicho encuentro tenga lugar pronto, dada la amplia brecha entre las demandas de ambos países.
El espectro de una acción militar continuada por parte de Estados Unidos e Israel se cierne sobre posibles conversaciones. Mientras tanto, Teherán se percibe a sí mismo como poseedor de una herramienta clave que no tenía antes del estallido de la guerra: el control virtual sobre el estrecho de Ormuz.
“Lo más básico debe acordarse antes de que ambas partes suban y despeguen para las negociaciones”, dijo a CNN una fuente regional, añadiendo que los iraníes ahora han dado “un no máximo a una oferta maximalista”.
A principios de esta semana, Estados Unidos transmitió, a través de Pakistán, una lista de 15 puntos de demandas para Irán. Muchas de las demandas se hacen eco de las planteadas por Estados Unidos antes de que comenzara la guerra: que Irán se comprometa a no tener armas nucleares, que Estados Unidos tome posesión del uranio altamente enriquecido de Irán, límites a las capacidades de defensa de Teherán y el fin del apoyo de Irán a sus grupos aliados.
Si esa es realmente la posición de Estados Unidos, “no hay un mundo en el que haya negociaciones exitosas”, dijo a CNN Nate Swanson, un exfuncionario de carrera del Gobierno estadounidense que se desempeñó como director para Irán en el Consejo de Seguridad Nacional.
El otro actor clave en la guerra, Israel, está preocupado de que Estados Unidos pueda declarar un alto el fuego de un mes para facilitar negociaciones con Irán, dijeron a CNN dos fuentes israelíes. Sin embargo, el país sigue siendo escéptico sobre la perspectiva de un avance, de acuerdo con una de las fuentes.
“Lo máximo que Irán podría estar dispuesto a dar no cumple con lo mínimo que Estados Unidos está exigiendo”, dijo la fuente, añadiendo que Israel considera varios elementos del marco estadounidense como “positivos y buenos para Israel”, en particular los relativos al programa nuclear de Irán y las actividades de sus aliados regionales. No obstante, otra fuente israelí dijo que, a largo plazo, Israel teme que un eventual acuerdo de alto el fuego no aborde todas sus inquietudes, particularmente en lo relativo al programa de misiles balísticos de Irán y a las actividades de sus aliados en toda la región.
Swanson dijo que Irán probablemente percibe que Trump está adoptando la misma postura que antes —ofreciendo capitulación o escalada— y no parece que Irán esté tomando en serio la perspectiva de la diplomacia. Teherán, dijo, está presentando “una propuesta igualmente audaz e irrealista”.
Este miércoles, un funcionario iraní delineó la propia lista de demandas del país, según el medio estatal Press TV. Incluyen un cese completo de la “agresión y las muertes”, el establecimiento de mecanismos concretos para garantizar que la guerra contra Irán no se reanude, el pago garantizado y claramente definido de los daños de guerra y las reparaciones, el fin de las operaciones militares en todos los frentes y para todos los aliados iraníes en toda la región, y una garantía de que Irán pueda ejercer soberanía sobre el estrecho de Ormuz.
La capacidad de Teherán para obstaculizar la vía fluvial clave, pese a los avances de EE.UU. en degradar las capacidades militares de Irán, ha provocado que el precio del combustible se dispare y ha puesto en vilo a los mercados globales. También es una posible ventaja para Irán en futuras negociaciones, y fuentes dicen que ninguno de los interlocutores que envían mensajes entre ambas partes o el Gobierno de Trump puede ahora transmitir cómo podrían ser los contornos de un acuerdo viable.
Algunas naciones del Golfo y otros aliados de EE.UU. quisieran ver un alto inmediato a los combates y la apertura del estrecho, pero otros quieren que se alcance un acuerdo más amplio. El embajador de los Emiratos Árabes Unidos en EE.UU., Yousef Al Otaiba, escribió este miércoles en un artículo de opinión en The Wall Street Journal que un alto el fuego no es suficiente en este momento, abogando por un acuerdo general.
“Un simple alto el fuego no es suficiente. Necesitamos un resultado concluyente que aborde toda la gama de amenazas de Irán: capacidades nucleares, misiles, drones, aliados terroristas y bloqueos de rutas marítimas internacionales,” escribió Otaiba.
“El estrecho de Ormuz es una nueva herramienta para ellos de una manera que no habíamos visto antes”, dijo Swanson, que ahora está en el Atlantic Council, señalando que a Irán le gusta actuar como “operador de peaje” para el paso.
Funcionarios iraníes han seguido sosteniendo que no están en negociaciones con EE.UU., pero el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, sí reconoció un intercambio de mensajes entre los dos países a través de mediadores.
“El hecho de que se envíen mensajes y respondamos con advertencias o expongamos nuestras posiciones no se llama negociación ni diálogo; es un intercambio de mensajes”, dijo en la cadena estatal Islamic Republic of Iran Broadcasting.
“En estos mensajes, se plantearon ideas que han sido transmitidas a las máximas autoridades, y si es necesario adoptar una postura, la anunciarán”, dijo Araghchi este miércoles.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, por su parte, insistió el miércoles en que “las conversaciones continúan” y “son productivas”.
Funcionarios del Gobierno de Trump están trabajando para organizar una reunión en Pakistán este fin de semana para discutir una salida a la guerra, dijeron a CNN dos altos funcionarios del Gobierno. Los planes actuales contemplan que el vicepresidente J. D. Vance viaje al país, posiblemente junto con otros altos funcionarios de Trump.
Representantes iraníes han hecho saber al Gobierno de Trump que no quieren volver a entrar en negociaciones con Witkoff y Kushner y preferirían tratar con Vance, dijeron dos fuentes regionales. Trump dijo el martes que Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, Kushner y Witkoff están actualmente liderando las negociaciones con Irán.
Funcionarios advirtieron que el calendario de un posible viaje es variable, al igual que el lugar y quiénes podrían asistir. Turquía también ha sido sugerida como un posible lugar para las conversaciones, dijeron dos fuentes familiarizadas con el asunto, ya que algunos funcionarios plantean preocupaciones de seguridad sobre celebrar una reunión en Pakistán. Tanto Pakistán como Turquía han servido como intermediarios entre EE.UU. e Irán.
En medio del ir y venir sobre posibles conversaciones este fin de semana, aliados del Golfo están instando en privado al Gobierno de Trump a no intensificar la guerra poniendo militares sobre el terreno para ocupar la isla de Kharg o retirar el uranio altamente enriquecido de Irán, dijo un alto funcionario del Golfo, citando temores de que una ocupación estadounidense de la isla resulte en muchas bajas, probablemente desencadene represalias iraníes contra infraestructura regional y prolongue el conflicto.
Aun así, la posibilidad de una mayor acción militar estadounidense está latente. Aproximadamente 1.000 soldados estadounidenses de la 82.ª División Aerotransportada del Ejército esperan desplegarse en los próximos días en Medio Oriente, según dos fuentes familiarizadas con el asunto, sumándose al creciente poder de fuego militar en la región mientras el Gobierno de Trump dice que está en conversaciones con Irán para poner fin al conflicto.
Leavitt advirtió este miércoles que si “Irán no acepta la realidad del momento actual”, Trump “está preparado para desatar el infierno”.
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