Por ABDUL QAHAR AFGHAN
KABUL (AP) — Afganistán afirmó el jueves haber capturado varios puestos del ejército paquistaní en ataques contra su vecino en represalia por los bombardeos paquistaníes a principios de la semana, en la más reciente escalada de violencia entre los volátiles vecinos.
Estallaron “intensos enfrentamientos” la noche del jueves “en respuesta a los recientes ataques aéreos realizados por las fuerzas paquistaníes” en el este de Afganistán, informa un comunicado emitido por la oficina de prensa del cuerpo militar de Afganistán en el este.
No hubo información sobre víctimas ni una respuesta del ejército de Pakistán al anuncio.
“En respuesta a las repetidas rebeliones e insurrecciones del ejército paquistaní, se lanzaron operaciones ofensivas a gran escala contra bases militares paquistaníes e instalaciones militares a lo largo de la Línea Durand”, dijo el portavoz del gobierno afgano Zabihula Muyahid en una publicación en X la noche del jueves.
La frontera de 2.611 kilómetros (1.622 millas) de longitud entre ambos países se conoce como la Línea Durand, que Afganistán no ha reconocido formalmente.
Muyahid indicó que al menos cinco puestos del ejército paquistaní habían sido capturados, mientras que poco después la dirección de información de la provincia oriental afgana de Nangarhar declaró que las fuerzas afganas habían capturado un total de 17 puestos militares paquistaníes.
Sin embargo, autoridades locales paquistaníes y dos altos funcionarios de seguridad dijeron que las fuerzas paquistaníes desplegadas a lo largo de la frontera afgana en la provincia noroccidental de Khyber Pakhtunkhwa estaban respondiendo a “fuego no provocado” atacando las posiciones afganas desde las que se originó el fuego de artillería.
Según funcionarios de la administración local paquistaní, el intercambio de disparos comenzó en el distrito de Khyber a lo largo de la frontera y luego se extendió a por lo menos otros cuatro distritos.
La tensión ha sido alta entre los dos vecinos durante meses, con enfrentamientos fronterizos en octubre que mataron a decenas de soldados, civiles y presuntos milicianos. La violencia siguió a explosiones en Kabul que funcionarios afganos atribuyeron a Pakistán. Islamabad, en ese momento, llevó a cabo ataques en lo profundo de Afganistán para atacar escondites de milicianos.
Un alto el fuego mediado por Qatar entre los dos países se ha mantenido en gran medida, pero las dos partes ocasionalmente han intercambiado disparos a través de la frontera. Varias rondas de conversaciones de paz en noviembre no lograron producir un acuerdo formal.
El domingo, el ejército de Pakistán llevó a cabo ataques a lo largo de la frontera con Afganistán y afirmó que había matado al menos a 70 milicianos.
Afganistán rechazó esa afirmación y sostuvo que habían muerto decenas de civiles, incluidas mujeres y niños. El Ministerio de Defensa dijo que habían sido alcanzadas “varias zonas civiles” en el este de Afganistán, incluida una madrasa religiosa y varias viviendas. El ministerio dijo que los ataques fueron una violación del espacio aéreo y la soberanía de Afganistán.
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Contribuyeron a esta nota los corresponsales Munir Ahmad en Islamabad, Pakistán, y Elena Becatoros en Atenas.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.